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8 ventajas de casarse en invierno

Cuando decides casarte, lo primero es saber cuándo, y muchas parejas se decantan por el verano. No vamos a negar los atractivos de esta estación para celebrar la boda. Pero una revisión más detenida de los pros y contras, nos dará como resultado el invierno como época óptima para celebrar nuestra ceremonia y banquete de bodas. Nosotros siempre recomendamos esta estación al organizar todos los pormenores del evento nupcial. A continuación enumeramos los razones más importantes para decidirse por una celebración en invierno.

La disponibilidad de las salas es más fléxible

A menos demanda más posiblidades de elegir fecha y sala en la finca deseada y perfecta para tu fiesta de matrimonio. Es una cuestión logística indiscutible. Incluso nosotros que disonemos de una masia grande con jardín y muchas salas, a veces no podemos aceptar todas las bodas en verano. En invierno ese problema es mucho menor.

Los invitados pueden asistir en su gran mayoría porque al no ser temporada alta de vacaciones no están de viaje o en otros compromisos y es más barato desplazarse

Es común que gran parte de las personas tengan sus vacaciones en verano, y como es natural hacen planes de viajar más o menos lejos, lo que en muchos casos les imposibilita ir a tu boda, y no se les puede reprochar que por una sola fecha tengan desbaratar todos sus planes vacacionales. En invierno en cambio, desplazarse en fin de semana desde la vivienda habitual al lugar del acontecimiento no es tan complicado, e incluso apetece más, puesto que rompe con la rutina.

El viaje de Luna de Miel es más barato

¿Cuándo es temporada alta? En verano. Por tanto, si en la Luna de Miel eliges viajar, vas a pagar el máximo precio al que se vende el destino, sea cual sea. En invierno en cambio, pagas el mínimo…
Y el banquete, también!

No sólo es temporada baja para viajar en invierno, es que también lo es en el sector de las bodas, y por tanto, también te beneficiarás de un precio menor al habitual si te casas en invierno.

La ceremonia es más larga y el baile ya es de noche

A ver, no es que sea más larga, la ceremonia, el banquete y el baile duran lo mismo en verano y en invierno, pero la sensación en invierno es de haber dedicado todo el día a la boda, creando en el sentimiento general de haber celebrado una gran boda. Esto pasa porque las bodas en verano suelen ser a partir de pasado el mediodía, para que cuando llegue el baile, sea de noche, con lo que la mañana queda libre y todo el mundo se distrae haciendo cosas y llega a la boda con menos concentración… En cambio en invierno, la ceremonia empieza por la mañana, todo el mundo está pendiente, ese es el día de la BODA desde que se levantan, el banquete es a una hora lógica y a las seis ya es de noche, y todo el mundo está despejado, divertido y animado, porque es temprano aún, y el baile es en una preciosa noche que contemplas al resguardo de los grandes ventanales que dan al jardín. En verano, si empiezas la boda por la mañana, el baile será de día, y si la empiezas al mediodía, cuando llega el baile, todo el mundo está cansado.

El maquillaje de la novia y las invitadas no acaba siendo un estampado facial de inspiración carnavalesca, y los trajes de los caballeros lucen mejor que nunca, sin rodales y menos arrugados

No hace falta que nos alarguemos mucho sobre esto, es evidente, a menos sudores…

¡Los complementos! Nos gustan las rebequitas, los chales, los manguitos…

La verdad, es que son todos esos complementos de las actrices y famosas, que nunca tenemos la oportunidad de ponernos. Los guantes largos de saten, saliendo por debajo de un chal blanco de angora; o llevar una fina rebeca de puntilla. ¡Sí! Nos encantan!

En las fotos todo el mundo está más guapo

Pues claro, más frescos, mejor vestidos, ¡más guapos!!!